Decisión Editorial

Cuando leemos un texto sexualmente estimulante, liberamos nuestra fantasía erótica al tiempo que experimentamos deleite, deseo, expectativa y otras emociones agradables… Pero sólo cuando estamos dentro de nuestra zona de confort erótico, porque si el contenido traspasa “nuestros límites”, entonces registramos malestar, aversión, rechazo y otras emociones incómodas, llegando incluso a referirnos al texto como desagradable, cuestionable, obsceno, pervertido, enfermo, inaceptable... 

Y es precisamente con el tema de estos límites que, después de varias conversaciones en el Círculo, hemos llegado a la decisión editorial de que no hay textos “permitidos” o “prohibidos” (materiales cuya lectura puede o no realizarse en nuestras Sesiones), sino simplemente textos que son considerados como eróticos por quien los propone y ha decidido traerlos al Círculo para su lectura, degustación, análisis y su posterior publicación en este Blog.

Entonces… ¿Qué pasa cuando se proponen textos que, aún permaneciendo en el imaginario literario, involucran manifestaciones implícitas o explícitas de abuso sexual infantil, de uso sexual de los animales, de prácticas sexuales violentas y/o no consensuadas, así como prácticas sexuales con riesgo de contagio de ITS-VIH/SIDA?

¿Cómo es que después de encontrar tales contenidos, aceptemos compartirlos por este medio?

En el Círculo optamos por la libertad editorial porque consideramos que los materiales que leemos son producto de y objeto para la fantasía erótica, y al respecto, citando a la sexóloga y psicoterapeuta Fina Sanz, creemos que:

“…desculpabilizar las fantasías [eróticas] supone poder entender qué sentido tienen en la historia de la persona y deslindar el campo de lo imaginario del campo de lo real. El imaginario no tiene límites, todo se puede fantasear; la realidad tiene límites, hay cosas que se pueden realizar y cosas que no, porque producen un daño.”

 Sanz F. (1990) Psicoerotismo femenino y masculino, Barcelona: Kairós p. 112

Y es en el campo de lo real, que quienes participamos en el Círculo hacemos patente nuestro rechazo a la pedofilia y al abuso sexual infantil, la zoofilia, la violación y la explotación sexual; estas prácticas deben ser denunciadas y sancionadas por los medios legales adecuados. Creemos que la ocurrencia de tales prácticas, junto con los comportamientos sexuales de riesgo, debe ser prevenida por la acción conjunta de las diferentes instancias que conformamos el tejido social.

Ahora bien, junto con organismos como la Asociación Mundial para la Salud Sexual, creemos que la prevención ocurre en tanto son promovidas expresiones libres y responsables de las capacidades sexuales de mujeres y hombres, independientemente de su orientación/condición sexual, dentro de un conjunto de valores que respetan los derechos de todas y todos.

También creemos, que la prevención incluye la promoción del placer sexual como necesario y contribuyente al bienestar, a la felicidad y a la salud de las personas, y en este sentido, nuestra aportación desde el Círculo de Lectura ocurre al generar conversaciones a partir de los textos que, retomando a Fina Sanz (op.cit. p. 123), desdramatizan el tema de las fantasías eróticas, permiten la autoobservación de elementos eróticos y rememorizan la vivencia del placer, con un efecto multiplicador en quienes participamos en la conversa.

Desde luego, el Círculo no es un grupo psicoterapéutico ni sexológico, sin embargo no pocas veces en nuestras conversaciones se evidencian, cuestionan y desmantelan introyectos y supuestos creados desde nuestra cultura patriarcal; aparecen y se comentan los miedos, angustias y culpas implicadas, o simplemente se abre un espacio lúdico para platicar sobre el placer sexual experimentado a lo largo de nuestras vidas… y es justamente este ejercicio conversacional alrededor de un texto, por el que hacemos nuestra parte en la promoción de la salud sexual, al tiempo que enriquecemos nuestra subjetividad erótica.

Por cierto...
- ¿Ya sabes quién es Fina Sanz?
- Revisa el documento de la Asociación Mundial para la Salud Sexual: Salud sexual para el milenio
- Ir a la Advertencia.