En el Círculo de Lectura Erótica revisamos y comentamos textos considerados como eróticos por las personas que los proponen para su lectura.
Sin embargo, al momento de elegir un material es posible que nos asalte una duda estética y nos planteemos:
Esto es erótico para mí, pero… ¿Lo será para las personas con quienes lo compartiré? ¿No será demasiado… explícito? …obsceno? …romántico?...sucio? …violento? …frio? ...transgresor?…racional? …etcétera? (sustituye el <etc.> con tus adjetivos favoritos)
De antemano te invitamos a que corras el riesgo, porque de seguro el material que propongas generará conversa y ese es uno de los propósitos del Círculo.
Sin embargo, y con el único fin de orientarte un poco en la elección de tu material, te proponemos diferenciar LO ERÓTICO de LO PORNOGRÁFICO. Y para ello recurriremos a la periodista argentina Luisa Valenzuela, quien durante una entrevista realizada por Magdalena García Pinto planteó esta diferenciación:
La pornografía es la negación de la literatura porque es la negación de la metáfora y de la sugerencia, de lo ambiguo. Es una reacción material en el lector, una excitación sexual directa; en cambio el erotismo, que puede ser tremendamente procaz y fuerte, pasa por el filtro de la metáfora y por un lenguaje más poético. La pornografía no entra dentro de la disquisición literaria.
El placer de la palabra. Literatura erótica femenina de América Latina.
Fernández Olmos M. y Paravisini-Gebert, L. (1985) México: Planeta, p. xix
Entonces... ¿Qué piensas?... ¿Te animas a proponer un texto?